Las inyecciones de colágeno ofrecen una nueva solución a los problemas de incontinencia urinaria
September 3, 2008
En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Drogas aprobó el uso de inyecciones de colágeno para tratar la incontinencia de esfuerzo. Desde comienzos de 1994 doctores han usado esta nueva y novedosa técnica. Los efectos secundarios y las complicaciones han sido escasos y discretos.
Cuando un esfínter interno se debilita y deja de cerrar en forma suficientemente hermética produciendo el escape de la orina, en muchos casos, los doctores pueden, quirúrgicamente, apretar los tejidos de sostén a fin de restituir la función del esfínter. Las inyecciones de colágeno ofrecen una opción distinta a la cirugía tradicional. Esta sustancia es una clase de molécula fibrosa que constituye el 90 por ciento de la piel. Desde 1976, los especialistas han utilizado inyecciones de colágeno de piel de vaca para disminuir las cicatrices y arrugas faciales.
Para tratar la incontinencia de esfuerzo, estas inyecciones rellenan los tejidos de la uretra –canal que lleva la orina desde la vejiga al exterior del organismo- cerrando la brecha que permitía el escape.
El colágeno se implanta como procedimiento ambulatorio, con anestesia local o sedación intravenosa.
El tratamiento comprende la introducción de un instrumento óptico (cistoscopio) en la uretra. Una aguja que se hace pasar a través de este instrumento o de la piel misma permite inyectar pequeñas cantidades de colágeno en el revestimiento interior de la uretra, apenas por encima del esfínter. A través de este aparato, el doctor controla la cantidad de sustancia inyectada.
Debido a que el organismo absorbe parte del agua del colágeno, por lo general, el procedimiento comprende al menos dos sesiones separadas durante dos a tres meses. A veces se requiere otra inyección dentro de dos años.
Una persona debe someterse a un examen físico y a un test cutáneo que asegure que no es alérgico al colágeno si está por recibir un implante de esta sustancia. Otra de las razones de este análisis es determinar la causa de la incontinencia. Las inyecciones de colágeno no se emplean en todos los casos, son buenas para mejorar la incontinencia de esfuerzo causada por músculos pélvicos alongados debido al parto, cambios en las membranas de la uretra relacionados con el envejecimiento o cirugía prostática. También pueden ser una opción si han fallado otras alternativas quirúrgicas o que involucran mucho peligro.
En un estudio, dos tercios de las mujeres y la mitad de los hombres mejoraron o completaron el control vesical luego del tratamiento.

No se conoce la duración de los implantes de colágeno en el largo plazo. Sin embargo, si el procedimiento no funciona, la cirugía subsiguiente no es más complicada que la hecha en otras circunstancias.
Para alguien que sufre de incontinencia de esfuerzo, las inyecciones de colágeno pueden ser una alternativa a la cirugía tradicional o a la terapia con medicamentos.

Save to Browser Favorites
Ask
backflip
blinklist
BlogBookmark
Bloglines
BlogMarks
Blogsvine
BuddyMarks
BUMPzee!
CiteULike
co.mments
Connotea
del.icio.us
DotNetKicks
Digg
diigo
dropjack.com
dzone
Facebook
Fark
Faves
Feed Me Links
Friendsite
folkd.com
Furl
Google
Hugg
Jeqq
Kaboodle
kirtsy
linkaGoGo
LinksMarker
Ma.gnolia
Mister Wong
Mixx
MySpace
MyWeb
Netvouz
Newsvine
PlugIM
popcurrent
Propeller
Reddit
Rojo
Segnalo
Shoutwire
Simpy
Slashdot
Sphere
Sphinn
Spurl.net
Squidoo
StumbleUpon
Technorati
ThisNext
Webride
Windows Live
Yahoo!
Email This to a Friend
If you like this then please subscribe to the